Lara Rimac (Foto: álbum personal) Lara Rimac (Foto: álbum personal)

¿A qué se dedica?

Doy conciertos como parte de un conjunto de música de cámara y como solista, y soy profesora de violín en una escuela de música en Eslovenia.

¿Cómo se perfecciona? ¿Cómo sigue las nuevas tendencias de su profesión?

Participo con frecuencia de seminarios impartidos por renombrados profesores de violín, que nos abren los ojos acerca de visiones nuevas y mejores en cuanto a la técnica y forma de tocar el instrumento.

¿Se puede vivir de la música en Croacia? ¿Es necesario tener otro trabajo paralelamente, en el mundo de la música o fuera de él?

Se puede vivir de la música, pero es muy difícil si eres un artista independiente, lo que funciona mejor en algunos países. En Croacia, si eres un músico con ambiciones, generalmente funciona así: tienes un trabajo en relación de dependencia como parte de una orquesta o en una escuela de música, y paralelamente das conciertos y trabajas en tu expresión individual, es decir, en las características de tu estilo personal. 

¿Cómo consigue actuaciones? ¿Existe algún concurso público? ¿Considera necesario el servicio de un representante artístico?

“Obtengo” las actuaciones en los festivales a través de gente conocida que ha recibido una recomendación, o de alguien que ha escuchado sobre mí. Funciona en base a la difusión de la buena fama y haciendo contactos con la gente. Para los conciertos clásicos más serios es necesario presentarse a concurso, y para otros es suficiente encontrar gente de buena voluntad, un espacio adecuado o sala, y eso es todo.

¿Puede vivir de sus ingresos, ahorrar, darse algún gusto?

Se puede, teniendo en cuenta que ahora tengo un salario estable, y puedo darme de vez en cuando algún gusto, aunque nosotros, los músicos que no somos mundialmente famosos, no tenemos una vida particularmente lujosa salvo los viajes que hacemos con más frecuencia debido a las actuaciones.

¿Está satisfecha con la situación de los músicos en Croacia?

No del todo. Creo que deberíamos abrirnos a nuevos enfoques en la música y segur adelante y perfeccionarnos continuamente. Nos hacen falta músicos originales, que se atrevan a hacer algo inesperado, no solo por el factor sorpresa sino por una verdadera calidad y la excelente idea que llevan en sí.

¿Hay alguna época del año en la que es más fácil actuar en el país?

El verano es muy propicio para giras por la costa croata debido al turismo, pero creo que en cada estación el año se puede combinar algo interesante y adecuado.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Lo que más me gusta es que la música es verdaderamente un idioma universal. No llego a expresar lo que se siente cuando puedes tocar junto con un músico y hacer realidad una verdadera comprensión, emoción y diálogo a pesar de que hable un idioma que no comprendes. Además de eso, me gustan las actuaciones y esa interacción espiritual entre el público y el músico durante el concierto.

¿Hay alguna experiencia especial que le ha quedado en el recuerdo?

Una de las experiencias más lindas que tuve fue un hermoso proyecto que tuvimos en 2018. El así llamado “Side by side proyect” en el que algunos de nosotros, siendo todavía estudiantes, tocamos en en el teatro Vatroslav Lisinski como parte de una orquesta profesional de Amsterdam, la Royal Concertgebouw Orchestra, y tuvimos la posibilidad de darnos cuenta de que los músicos que se encuentran a altos y envidiables niveles, son en realidad muy humildes, abiertos y sencillos.

¿Le recomendaría su profesión a los jóvenes?

Le recomendaría a cada uno a incluirse más en el mundo de la música clásica debido a la variedad de géneros que contiene, donde cada persona puede encontrar algo que le gusta, como ocurre, por ejemplo, cuando lee un libro. Lo recomendaría como profesión a aquellos que están preparados a entrar en ese mundo y llevar una forma de vida que no es para nada simple. Para eso, por supuesto, debes tener talento, mucha paciencia contigo mismo, buenas rutinas de trabajo, saber enfrentarse con frecuencia a sacrificios, estar preparado a recibir muchas buenas y malas críticas, y estar abierto a cooperar con otras personas. En resumen, para nada fácil, pero se trata de una profesión hermosa que se justifica verdaderamente con muchas bellas experiencias.