La Voz de Croacia

17:21 / 14.02.2021.

Autor: GH

Ivana - madre

Foto: archivo personal

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Cuando un estereotipo se transforma en elección. ¿Eres madre primeriza? ¿Ya tienes hijos? ¿Planeas formar una familia en Croacia? Compartimos la experiencia de Ivana, madre de tres niños, quien decidió no trabajar fuera de casa. Ivana nos habla abiertamente sobre las ventajas y desventajas de su decisión.

¿A qué se dedica?

De momento, soy madre de tres niños. Si me preguntas a qué me dedico en lo que respecta a mi rutina diaria, teniendo en cuenta de que mis hijos no tienen más de tres años, cambio pañales, los alimento, los baño, juego con ellos, vamos a pasear, al parque de juegos, a excursiones… Todos los días me enfrento a muchas lágrimas y ruido, porque cuando tienes tres niños pequeños, cuando uno llora, lloran todos. A veces es frustrante. Pero, cuando los sorprendes cómo se abrazan o juegan en algún rincón de la habitación, sientes una profunda alegría y olvidas todo el peso y enojo que llevabas dentro a causa de la desobediencia de los niños, los juguetes tirados o la comida caída al suelo. 

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de esta decisión?

Como madre de tres niños que no van al jardín de infantes, la ventaja de esta decisión es que, ante todo, conozco a mis hijos: cada expresión de su cara, sé qué significa cada llanto, veo en ellos que están contentos de que estemos todos juntos, sienten seguridad, alegría, y llevan en sí una profunda paz. Creo que también es una ventaja el hecho de que nadie les impone sus ideales, aunque todavía son pequeños para entenderlo. La educación y los valores que les transmito no se ven perturbados por nadie que quiera imponerle sus ideales o valores. Con la decisión que tomé, soy libre de educarlos como quiero, incluso en la fe, que para mí es muy importante – tenemos nuestras oraciones, todavía son pequeños para rezar de forma individual, pero por ahora toman el ejemplo de sus padres.

Como desventaja, podría decir que les falta sociabilizar con sus pares. Vamos al parque, pero no es lo mismo. Los niños pasan ocho horas en el jardín de infantes, juegan juntos, y mis hijos no tienen esa experiencia. A veces, durante algún paseo, nos encontramos con vecinos de la edad de mis hijos, y enseguida se ponen a jugar. Pero eso no pasa a diario, y creo que ese juego es importante. También mencionaría como desventaja el hecho de que mis hijos están orientados hacia sí mismos. Quiero decir que en casa no tienen que compartir demasiado. Con frecuencia, si Adam tiene un juguete azul, Rebeka recibirá probablemente el mismo en rosa. Mientras que en los jardines de infantes se motiva a los niños a compartir, y se ven obligados a hacerlo de alguna manera, porque no hay muchos juguetes iguales para que cada uno pueda tener el suyo. 

¿Cómo organiza la rutina diaria?

Como hace poco tuve a mi tercer hijo, de momento en casa reina el caos y no logramos organizarnos muy bien. Todavía nos estamos acostumbrando unos a otros. Antes de que llegara nuestra tercera hija, teníamos cierto ritmo: el desayuno a eso de las siete, después un tiempo de juego libre mientras yo limpiaba, lavaba, hacía lo necesario para el día, entonces salíamos, todo esto mientras mi marido estaba en el trabajo. Dependiendo del día, salimos, paseamos, jugamos en el jardín, vamos al parque, al bosque…

En cuanto a los juegos dentro de la casa, solía inventar algún juego que los motivaba al desarrollo, como el aprendizaje de los colores, la motivación sensorial, la motricidad gruesa y fina, o las rutinas como lavarse las manos, o les hacía un polígono de sillas, almohadas y otros muebles, jugábamos con harina o algún otro ingrediente que tenía en casa. Es importante destacar que no tengo miedo del desorden que siempre queda después de estos juegos. Los organizaba de tal manera que tuvieran un objetivo y que los incentivara al aprendizaje. Cuando volvemos de un paseo, los niños comen algo y duermen la siesta. Después, salimos nuevamente. Cuando volvemos, el resto del día es más tranquilo: leemos cuentos, y los niños pasan más tiempo con mi marido. Después viene la cena, la higiene personal, y se van a dormir a eso de las ocho. 

¿Cuenta con alguna ayuda?

 Tengo ayuda, porque mi marido está ahora de vacaciones. Antes del parto, estaba sola durante unas ocho horas. Eventualmente venía la abuela en horas de la tarde, cuando era hora de la siesta y también está mi suegra, que nos ayuda especialmente en la cocina. En cuanto a la limpieza, una vez a la semana viene una señora que nos ayuda a limpiar la casa, así que yo me dedico a mis hijos, y no tengo muchas tareas adicionales. Las tengo, pero si no las hago, no es terrible. Además, mi marido ayuda en todas las tareas del hogar y el cuidado de los niños. 

¿Quedarse en casa es una decisión sostenible, en lo que respecta a las finanzas? Las madres que deciden quedarse en casa, ¿reciben algún tipo de subsidio?

La abuela nos ayuda por puro amor. Los abuelos le pagan el sueldo a la mujer que nos ayuda en la limpieza de la casa, por lo que estamos exentos de ese gasto. Como cada vez somos más, contratamos a una niñera. De momento trabaja solo un par de horas, así que podemos enfrentar ese gasto. Pero de contratarla a tiempo completo (ocho horas), no podría financiarlo.

Las madres que deciden quedarse en casa con sus hijos no reciben ningún tipo de ayuda financiera. Mi situación es un poco diferente. Todo el tiempo que estuve en casa fue debido a la licencia por maternidad. Se trata de un lapso de tiempo que se aplica a las madres a partir del parto, y por ley están exentas del trabajo fuera de casa hasta que el hijo cumpla el año de vida (esto vale para el primero y el segundo hijo). A partir del tercer hijo, o en caso de tener mellizos, las madres están exentas del trabajo hasta el tercer año de vida del o los niños. Es decir, durante ese tiempo, el estado asegura un importe mensual determinado, para cada madre en esa situación.

Para cada hijo que nace, la familia recibe un importe único por parte de la ciudad. Para el primero, creo que se reciben 1000 kunas, para el segundo, 3500, y para el tercero, 10000. También el condado da un importe determinado, al igual que el Instituto croata de seguro de salud. 

¿Hay algún tipo de ayuda en cuanto a la inscripción en el jardín de infantes y su financiación por parte de la ciudad?

Nuestra ciudad tiene muchos niños y cada jardín de infantes tiene las vacantes completas. Los jardines de infantes tienen determinados criterios de selección según un sistema de puntos. Por ejemplo, se valora de manera diferente si los dos padres trabajan, o según cuál es su situación socioeconómica. Una variable importante es que los dos padres estén empleados. Entiendo que eso sea un factor importante, porque los padres no tienen dónde dejar a sus hijos. Pero es difícil para el padre que quiere buscar trabajo, y en el momento en que quiere inscribirlo en el jardín no tiene trabajo. La opción de tener una niñera es cara para las familias que cuentan con un solo ingreso.

De todas maneras, creo que los jardines de infantes de la ciudad son accesibles – los niños tienen comida, están bien cuidados, reciben educación, y el precio es de unas 500 kunas, que es bastante poco teniendo en cuenta que los padres pueden sentirse tranquilos de que su hijo está bien cuidado durante su estadía en el jardín. Los jardines privados son más caros, algunos incluso hasta el doble, pero sigue siendo una opción más accesible que contratar a una niñera. 

¿Planea volver a trabajar o buscar trabajo después de un determinado tiempo?

Me gustaría quedarme en casa. Creo que los niños se beneficiarían y se enfrentarían mejor a la vida, especialmente en estos tiempos difíciles. Pero tampoco es bueno criar al niño en una campana de cristal. Mientras sean tan pequeños, me gustaría estar con ellos. Si van al jardín de infantes, nos vamos a ver durante pocas horas. Si se presenta la necesidad, por cuestiones financieras, optaremos por el jardín. 

¿Recomendaría a las madres esta experiencia?

Creo que es bueno que cada madre esté con su hijo durante sus primeros tres años. Tengo la impresión de que, durante ese período, el niño está muy unido a sus padres y es un tiempo en el que aprende algunas formas de comportamiento. Aprende valores que, aunque no sea de manera consciente y no las entienda en ese momento, se graban en él y los lleva consigo a lo largo de su vida. También nos es importante la educación en la fe. Creo que, si fundamos bases sólidas, les servirán a nuestros hijos como apoyo durante las épocas de crisis.

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