Igor Blažević (archivo personal) Igor Blažević (archivo personal)

¿En qué consiste su trabajo?

Soy técnico en gastronomía y trabajo en esto desde hace catorce años. 

¿Cuántas horas a la semana dedica a su trabajo? ¿Trabaja solo?

En general trabajo solo, a veces mi esposa me reemplaza un par de horas para poder descansar o para poder cumplir con otras responsabilidades relacionadas con mi trabajo. Trabajo cada fin de semana, pero no así los feriados. 

¿Cuál es el mayor desafío en su trabajo?

Diría que el mayor desafío es conquistar el mercado a través de la calidad de la oferta y del servicio. Como aquí cualquiera puede trabajar en el área gastronómica y abrir un local, es importante presentarle y acercarle a la gente algo de calidad, experiencia y aquello por lo que eres diferente de los demás. 

Ha trabajado en relación de dependencia y ahora trabaja en su propio local. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas?

Definitivamente, la mayor ventaja es que no hay tanto estrés. Todo lo que haces, lo haces para ti, y eso por supuesto incluye una determinada dosis de satisfacción, pero también de responsabilidad. Cuando trabajas para un empleador tienes un horario fijo y un salario sin depender de cuánto trabajo tengas, pero cuando trabajas por cuenta propia tu objetivo es, lógicamente, tener la mayor cantidad de trabajo posible para que tengas mayores beneficios.

La mayor desventaja es la falta de tiempo libre. Durante las 24 horas del día tienes que estar a disposición, o en el local o al teléfono, por supuesto mientras se encamina tu emprendimiento y se den las condiciones para que puedas emplear a alguien. 

¿Cómo te ha afectado la obligatoriedad del cierre del local por causa del coronavirus?

Abrí el local el 11 de enero de 2020 y recién había encaminado mi trabajo, incluyo estaba pensando en emplear a alguien, pero comenzó la pandemia y la cantidad de clientes comenzó a caer rápidamente. Día a día empeoraban las cosas y, finalmente, por decisión de Protección Civil, tuvimos que cerrar. Después de todo esto, estamos como en un nuevo comienzo. Perdimos mucho en lo que respecta a las finanzas, pero esperamos comprensión por parte de todos los sectores para lograr reponernos y paso a paso volver a estar donde estábamos. 

¿Puede vivir de sus ingresos? ¿Tiene capacidad de ahorro, de inversión?

Mi objetivo principal es, con mi experiencia, conocimiento y trabajo, llevar al local a un nivel que me permita invertir, tanto en lo personal como en lo laboral. Soy un reciente trabajador por cuenta propia, pero gracias a la experiencia adquirida en mis trabajos anteriores en relación de dependencia, con un trabajo organizado, paciente, profesional y con esfuerzo, se puede vivir bien y, me atrevería a decir, incluso poder ahorrar algo. 

¿Cuáles eran sus expectativas al comienzo?

Esperaba que la gente nos reconociera como un producto nuevo en la ciudad. Como invertimos mucho esfuerzo y dinero en nuestra marca, las expectativas son grandes, pero hay que ser racional, paciente y quedarse en el camino marcado. Nos alegra que la gente de a poco nos va reconociendo y esperamos que, con un trabajo constante y un buen servicio, crezca día a día. No contábamos con esta caída a causa del Covid 19, pero todos tenemos el mismo problema, así que nos queda seguir luchando. 

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Para hacer este trabajo te tiene que gustar trabajar con la gente. A veces es difícil porque como dice el refrán, “entre las gentes hay mil gustos diferentes”, pero gracias a la experiencia, puedes solucionar los pequeños problemas. En este trabajo tienes que dedicarle a cada cliente por lo menos un minuto de tu tiempo. Algunos tienen la necesidad de hablar contigo sobre problemas que le aquejan, o hablar del tiempo, pero lo importante es esforzarse siempre en estar de buen humor y listo para intercambiar algunas palabras. El mayor premio del camarero es tener un cliente satisfecho, que mañana volverá a tomar un café, a leer el diario, compartir unas palabras sobre el día anterior, y decir “gracias, nos vemos mañana”. Por supuesto, también están los “pesados”, los que no saben saludar o agradecer, pero también es parte del trabajo. 

¿Recomendarías este tipo de trabajo a los jóvenes?

Este es un trabajo dinámico en el que puedes conocer a mucha gente y, entre otras cosas, también tener buenas ganancias. Además del salario, tenemos la propina diaria. En estos últimos tiempos, los jóvenes evitan educarse en este rubro porque, en mi opinión, piensan que este trabajo “lo puede hacer cualquiera”. Por ejemplo: terminas la escuela secundaria comercial y, mientras esperas a encontrar un trabajo en lo tuyo o esperas a que empiece la facultad, puedes trabajar como camarero en la costa o en el interior del país. Incluso tienes ventajas, porque como estudiante, tu empleador automáticamente obtiene deducciones. Hay una gran demanda de camareros, por lo que los empleadores suelen contratar gente sin experiencia alguna en este rubro. Solo importa que sepa llevar una bandeja, y lo demás lo aprenderá con el tiempo. Todo eso baja el valor de los que han estudiado y que son técnicos gastronómicos, que no querrán trabajar por 3500 kunas (unos 450 euros) porque saben cuál es su valor agregado al trabajar para un local: su experiencia, su conocimiento, sus habilidades… y por eso es que quiere recibir un sueldo acorde.

Muchos empleadores elegirán a aquel sin conocimientos porque no pueden o no quieren pagarle al que tiene con estudios y experiencia. Al final, con eso logramos que los jóvenes piensen “siempre puedo trabajar de camarero”, que por un lado es verdad, pero hay que ser consciente de que, haciendo este trabajo y perfeccionándose, vas conociendo a mucha gente y se te van abriendo puertas y oportunidades que te permiten cumplir con tus objetivos personales.