El psicoanálisis es muy popular en Argentina (Foto: SEP) El psicoanálisis es muy popular en Argentina (Foto: SEP)

Siempre me sorprende la reacción de algunas personas con las que hablo sobre el tema en Zagreb, luego de que me preguntaran: “¿porqué los argentinos necesitan tantos psicólogos?” - realmente me sorprendió.

De acuerdo a una investigación de la Organización Mundial de la Salud en el año 2005 Argentina fue líder mundial en psicólogos per cápita - 106 psicólogos por cada 100.000 personas. Esta cifra está en constante aumento. Una investigación de psicólogos argentinos muestra que hasta el año 2012 prácticamente se duplicó la cantidad de psicólogos en el país: 202 psicólogos por cada 100.000 personas. Esto significa que los hay más de 80.000. El 46 % ejerce en Buenos Aires, siendo que estas cifras no incluyen a los psiquiatras.

Blog mc Villa Freud, Plaza Güemes, Buenos Aires, Argentina (Foto: wikipedia)
Villa Freud, Plaza Güemes, Buenos Aires, Argentina (Foto: wikipedia)

En la cultura argentina está presente una gran influencia del padre del psicoanálisis - Sigmund Freud. Incluso uno de los barrios de Buenos Aires es popularmente conocido como “Villa Freud” por la cantidad de consultorios que hay en la zona. La mayoría de los expertos aseguran que la clave está en la composición demográfica de la Argentina - poca cantidad de población autóctona y gran cantidad de inmigrantes y sus descendientes llegados en la segunda mitad del siglo XX.

Las personas que formaron a la Argentina abandonaron a sus familias, sus amigos, su tierra, escapando del hambre, de la guerra y de las persecuciones religiosas o ideológicas. Quizás justamente por eso las calles de Buenos Aires tienen un dejo de nostalgia y de melancolía, siendo así mismo la ciudad más Europea de América Latina. El psicoanálisis ganó en importancia por la necesidad de los “nuevos” argentinos de conocer su propia identidad, mientras que el peso de la diversidad étnica originó la necesidad de construir identidades personales más sólidas - por lo que muchos encuentran apoyo en el psicoanálisis.

Hasta el año 1930 Argentina recibió a más de 6 millones de inmigrantes. Además, el país a lo largo de su historia sufrió sucesivas crisis políticas, sociales y económicas causando una gran incertidumbre por el futuro por lo que muchos argentinos buscan apoyo psicológico. Al igual que en Europa la gente se preocupa por el estado físico, en Argentina la gente reconoció la importancia de la salud emocional y no dudan un buscar ayuda psicológica cuando la necesitan.

Calle de adoquines en Argentina, tierra de inmigrantes (Foto: Mariana Cámpera/Voz de Croacia)

En Croacia la gente tiene muchos prejuicios sobre este tema. El psicoanálisis está estigmatizado y este tipo de terapias, en general, las desarrollan con total discreción, incluso a escondidas de sus familiares y amigos más íntimos - mientras que los argentinos hablan abiertamente de sus problemas o de sus preocupaciones. Todos alguna vez nos encontramos en situaciones en las que no vemos la salida y los amigos a menudo están ocupados con sus propias preocupaciones, es entonces cuando los psicólogos tienen un rol importante. Ellos son especialistas que investigan el comportamiento humano y no viejas chusmas en busca de secretos ajenos, como a menudo piensan los croatas.

Ellos simplemente nos ayudan a percibir mejor la realidad, a aceptar nuevas situaciones, a construir la personalidad, a fortalecernos. No nos sirven soluciones, las buscan con nosotros. Los psicólogos desarrollaron la habilidad de escuchar a los demás y tienen sensibilidad hacia los problemas ajenos. Incluso diría que todos tenemos una determinada dosis de psicólogos en sí mismos, por eso no entiendo a qué se debe el pánico croata. Los argentinos no son “locos”, al contrario, ellos ganaron una importante batalla contra los prejuicios y buscan ayuda cuando la necesitan. Porque todos sabemos que el dolor emocional es más fuerte que cualquier dolor físico. Si vamos al dentista cuando nos duele una muela o al traumatólogo cuando nos quebramos, entonces ¿porqué no ir al psicólogo cuando pasamos momentos difíciles?